Lo Mejor para Jesús

Apóstol Rogelio Mora

En todo sirvamos a Dios mostrando genuino interés por los demás y con la mejor actitud, de esta manera llegaremos a ser como Jesús, dando siempre lo mejor en todo.

En el mundo no costaba nada pagar la cuenta de todos en el bar, pero en Cristo con dificultad se dan las ofrendas y ni hablar de los diezmos. En el mundo adquiríamos las mejores revistas con toda clase de portadas, pero en Cristo compramos la Biblia nos económica que conseguimos. En el mundo muchas veces nos trasnochábamos viendo la repetición de un partido de fútbol, pero en Cristo dejamos de leer la Biblia por sueño o pereza. ¿Cuántas veces en el mundo íbamos mal vestidos a una fiesta? ¿Cuántas veces en Cristo vamos mal vestidos a la Iglesia? Estas son preguntas que nos deben confrontar y es que no es posible que en el mundo hayamos tenido una mejor actitud que en Cristo Jesús, pues Él se merece lo mejor.

El mejor vino 1. En las bodas de Caná, Jesús fue invitado con sus discípulos, y habiéndose terminado el vino, María, sabiendo de antemano de lo que Jesús era capaz, acudió a Él a fin que solventara esta situación y así lo hizo. Jesús convirtió el agua en vino y no en cualquier vino, dicho por el maestresala de aquella fiesta, era el mejor vino. Jesús no tiene otra manera de hacer las cosas que con excelencia. Notemos que este no era un vino para Santa Cena ni para ninguna ocasión especial del pueblo judío, era simplemente el vino para ser disfrutado en una fiesta, y, aun así, Jesús no perdió la ocasión para hacer lo mejor de lo mejor.

En todo sirvamos a Dios 2. No puede ser que en el mundo hagamos las cosas con mayor excelencia que en Cristo; hay empresas que huyen de los trabajadores cristianos porque no dan la talla, y es que no han comprendido que Jesús nos llama a hacerlo todo con excelencia, es más, el llamado es a trabajar como si le estuviéramos sirviendo a Dios mismo, y que tal actitud nos permitirá recibir una gran recompensa. Pensemos por un instante, ¿cuál fue siempre la actitud de Jesús hacia los demás? Él siempre actuó de corazón, dando de sí lo mejor. Jesús estuvo en una fiesta rodeado de muchas personas, probablemente ebrias y aun así supo dar lo mejor de sí y dice la Palabra que por medio de esa actitud manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en Él.

El interés por los demás. En todo lo que hagamos debemos glorificar a Dios 3, y para lograrlo necesariamente debemos involucrarlo a Él. Cuando vayas a preparar un refrigerio en un lugar donde prediques la Palabra, no des cualquier comida para salir del paso, involucra al Señor desde la planificación, y pídele que te provea para dar siempre lo mejor. En un matrimonio, por ejemplo, cada pareja debe tener cuidado acerca de cómo agradar al otro, sabiendo que el Señor está de por medio. No procuremos nuestro propio beneficio sino el de muchos, así demostraremos autentico interés por los demás.

Como cristianos somos llamados a marcar la diferencia en nuestra sociedad; debemos distinguirnos no por hacer las cosas con mediocridad sino con excelencia, de la misma manera que Jesús lo haría. En todo lo que hagamos, dentro o fuera de la Iglesia, sirvamos a Dios, involucrémoslo, y no seamos egoístas, nuestro servicio más que procurar nuestro propio beneficio debe buscar el de muchos, para que sean salvos.

Citas:

1 Juan 2:1-11 (RVR60): Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora. Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

2 Colosenses 3:23 (RVR60): Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

3 1 Corintios 10:31-33 (RVR60): Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios; como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.

Cree a Dios y haz el bien

Del 01 al 07 de Enero de 2017

Idea central

Lo peor que te puede pasar es perder la fe, eso te llevaría a perderlo todo, así que cree a Dios, sigue haciendo el bien, que todavía el Señor no ha terminado contigo.

Introducción

Lo que tu hables debes vivirlo de lo contrario eres un falso. La esencia de un cristiano es tener una vida de testimonio para los demás; no se puede predicar una cosa y hacer otra. Cuando decidiste servirle a Dios, hiciste un pacto con Él, y al igual que el matrimonio, es para toda la vida. Si estás pasando por un momento de dificultad lo peor que te puede pasar es perder la fe, eso te llevaría a perderlo todo, así que cree a Dios, sigue haciendo el bien, que todavía el Señor no ha terminado contigo.

Apaciéntate en la verdad

“Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad”. Salmos 37:3 (RVR60)

Si depositas tu confianza en Dios y haces lo bueno vas a estar tranquilo. Aparentemente quiénes hacen el bien, como Jesús y Esteban, les suceden cosas malas, pero no es lo mismo recibir males por hacer el mal que recibir males por hacer el bien, porque sólo estos últimos al final serán justificados. Al lado de nuestro Señor estaban dos ladrones, uno que le ofendió y otro que le pidió perdón, ambos recibieron la paga de sus acciones, pero sólo uno fue justificado y halló la vida eterna. Así te critiquen, nunca es tarde para arrepentirte y comenzar a hacer el bien. Cuando recibes un ataque por causa del Evangelio, no te defiendas, apaciéntate en Jesús, confiando que Él mismo te defenderá.

Deléitate en servirle a Dios

“Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”. Salmos 37:4 (RVR60)

Cuando decidas casarte hazlo por amor y con alguien que te inspire confianza, asimismo cuando decidas servirle a Dios, hazlo por amor con plena confianza que, al ocuparte de sus cosas, Él te concederá las peticiones de tu corazón.

La mirada en el cielo

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”. Colosenses 3:2 (RVR60)

En cierta ocasión, se presentaron unas mujeres acróbatas en una Iglesia a brindar un espectáculo, dichas mujeres lucían atuendos poco decorosos, y mientras se realizaba el evento todos los presentes murmuraban; al finalizar la función, el Pastor principal de la Iglesia subió al altar y les dijo a todos: “ustedes ponen la mirada donde no deben, el que está pendiente de las cosas de Dios no coloca su mirada en otro lugar”. Cualquiera sea tu petición, si te esmeras en agradarle a Dios, la recibirás.

Conclusión

Si mantenemos una vida de buen testimonio dentro y fuera de casa, y frente a las circunstancias nos apacentamos en la verdad, que es Jesús, y nos deleitamos en servirle, podremos estar seguros que todas nuestras peticiones serán recibidas por el Padre, y oportunamente recibiremos nuestra recompensa, no sólo en el cielo sino también en la tierra.

Llamado y ministración

Jesús nos llama al servicio porque es el estilo de vida que realmente nos ofrece plenitud como seres humanos. En su llamado también nos ofrece todas las habilidades y herramientas para cumplir con ese propósito. Ábrele la puerta de tu corazón y permite que te muestre cómo recibir bendición y compartirla a través del servicio.

Intercesión

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10 (RVR60)

Señor, te pedimos que aumentes nuestras fuerzas para servirte con excelencia. Te pedimos por nuestros líderes y pastores para que se tomen de Tu mano y nos motiven a avanzar en todo momento.

Ofrendas

“Y él respondió: Yo te ruego que si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo. Te ruego que no te vayas de aquí hasta que vuelva a ti, y saque mi ofrenda y la ponga delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas”. Jueces 6:17-18 (RVR60)

Al recibir el llamado de Dios para luchar contra los madianitas, lo primero que Gedeón hizo fue apresurarse a presentarle una ofrenda, a pesar que su familia enfrentaba una terrible escasez. Agrada al Señor con tu deseo de honrarle a través de una ofrenda entregada de corazón.

Jesús nos envió

Del 08 al 14 de Enero de 2017

Idea central

Si hay alguien que debe estar asustado es el diablo, y es que Jesús nos dio poder para echar fuera a los demonios y hacer libres a los cautivos.

Introducción

Mientras andamos en el mundo el diablo tiene autoridad sobre nosotros para hacernos daño, pero una vez que llegamos a Cristo y somos ungidos por el Espíritu Santo, esa autoridad pasa a las manos de Dios, y lo único que nos pide a cambio es servirle, dándole la gloria al reconocer que sin Él es imposible avanzar.

Investidos de poder desde lo alto

“Reunió a los doce apóstoles y los envió de dos en dos. Les dio poder para expulsar de la gente a los espíritus malos”. Marcos 6:7 (TLA)

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. 1 Juan 4:4 (RVR60)

Si hay alguien que debe estar asustado es el diablo, y es que Jesús nos dio poder para echar fuera a los demonios y hacer libres a los cautivos. La autoridad que has recibido es para liberar personas y hacer de ellos discípulos para Jesús. Quizás no sepas ahora cuál sea tu llamado, pero si decides servirle a Dios, Él te recompensará y te lo revelará. No tengas temor en tomar esa decisión, recuerda en todo momento que mayor es el que está en nosotros, que el enemigo que está en el mundo .

La fe es nuestro mayor capital

“Y también les ordenó: Lleven un bastón para el camino, pero no lleven comida ni bolsa ni dinero. Pónganse sandalias, pero no lleven ropa de más. Cuando entren en un pueblo, quédense en una sola casa hasta que salgan de ese pueblo”. Marcos 6:8-10 (TLA)

“Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él”. Mateo 11:12 (TLA)

Muchas personas colocan como pretexto que no pueden servir a Dios porque no tienen los recursos financieros necesarios, pero Él mismo Señor envió a sus propios discípulos sin mayor capital que su misma fe. No necesitamos nada más que la fe para arrebatar de forma valiente y decidida las cosas del Reino de Dios. Sigamos el ejemplo de Jesús, Él desarrolló su Ministerio en casas de familia empleando la fe como herramienta principal de trabajo.

No hay que dar un paso en falso

“Los discípulos partieron de allí y comenzaron a decirle a la gente que dejara de pecar y se volviera a Dios. También expulsaron muchos demonios y sanaron a muchos enfermos frotándoles aceite de oliva”. Marcos 6:12-13 (TLA)

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Filipenses 4:7 (RVR60)

Si decidimos servir a Dios, prediquemos el Evangelio sin intimidación y con caballerosidad, sabiendo que el mismo Jesús es un caballero que a nadie obliga entrar por su puerta. Dar un paso en falso en estos tiempos donde el enemigo busca nuestra perdición es una locura; por más difícil que se torne el camino no vuelvas atrás, aférrate al Señor y recibirás a cambio una paz que sobrepasa todo entendimiento.

Conclusión

No podemos jugar con un asunto tan importante como lo es nuestra salvación y la salvación de los demás por medio de nuestro servicio; Jesús nos libera para que podamos ser canal de bendición para otras personas; Él nos manda que prediquemos el Evangelio y nos envía con el mayor capital que alguien pueda ostentar, la fe. Si aceptaste a Cristo y más aún, te comprometiste en servirle, no des marcha atrás, sigue adelante, sabiendo que el Espíritu Santo es quien te acompaña.

Llamado y ministración

Jesús sabe que el llamado al servicio es un camino difícil, pero lleno de satisfacciones, ya que Él lo transitó. Por eso, anhela apoyarte, darte ánimo y fe para avanzar, justo porque también sabe que la recompensa es maravillosa. Permítele ser tu aliado y consejero.

Intercesión

“Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado”. Salmos 130:5 (RVR60)

Señor, te pedimos que des fuerza y ánimo a quienes debe resistir y esperar en Tu amor a que se cumpla lo que les has prometido. Que sean fuertes para avanzar en Tu llamado a servir y alcancen el fin que tienes planeado para ellos.

Ofrendas

“A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido”. Salmos 16:8 (RVR60)

Agrademos al Señor con nuestras ofrendas, busquemos honrarlo con el mismo empeño con el que lo buscamos para que sea nuestra fuerza para resistir las tormentas. Demostrémosle que lo ponemos delante de nosotros para adorarlo así como para que nos proteja.

Lo que viene es mayor

Del 15 al 21 de Enero de 2017

Idea central

Nosotros los cristianos, no perdemos el tiempo en filosofías humanas, sólo reconocemos como única verdad a Jesús, y es que junto a Él lo que viene es mayor.

Introducción

Los estadistas, realizan profundos análisis económicos, sociales y políticos para concluir que el mundo está mal y que no hay solución, al menos en el corto plazo, en cambio nosotros los cristianos, no perdemos el tiempo en filosofías humanas, sólo reconocemos como única verdad a Jesús, y es que junto a Él lo que viene es mayor.

Sirviendo a Dios tendrás reposo y paz

“Aconteció que cuando ya el rey habitaba en su casa, después que Jehová le había dado reposo de todos sus enemigos en derredor”. 2 Samuel 7:1 (RVR60)

El Rey David luego de haber prestado años de servicio a Dios, finalmente le fue concedido reposo de todos sus enemigos y siendo rey gozaba de abundancia de bienes. La estabilidad económica es necesaria para tener tranquilidad; puede que estés pasando ahora un momento de escasez, pero por medio de tu servicio llegará un momento que al igual que David, Dios te hará reposar y apartará de tu camino todo aquello que te perturba.

Sal de la zona de comodidad

“Dijo el rey al profeta Natán: Mira ahora, yo habito en casa de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas”. 2 Samuel 7:2 (RVR60)

Los líderes llenos del Espíritu Santo no se acomodan, siempre buscan un nuevo nivel de trabajo y por tanto de bendición. Cuando el Rey David se vio enormemente bendecido, lo primero que pensó fue en el bienestar de la Casa de Dios. Cuando llegues al nivel de reposo, lo peor que puedes hacer es acomodarte; la zona de comodidad es aquel lugar donde todo es hermoso, pero nunca pasa nada.

Sé un factor de cambio

“Y Natán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, porque Jehová está contigo”. 2 Samuel 7:3 (RVR60)

“Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra”. 2 Samuel 7:8-9 (RVR60)

Quiénes no viven por tener algo sino para agradar a Dios siempre verán a su alrededor, elementos que mejorar, es decir, en algún punto se verán rodeados de cosas que no están bien y tomarán la iniciativa de hacer un cambio. Donde Dios te coloque debes ser un factor de cambio. No importa si el sueño que tienes es tan grande como el anhelo de David de construirle Casa a Dios, si caminas en obediencia, podrás hacer todo lo que esté en tu corazón, porque el mismo Dios te respalda. Tampoco te importe el contexto en el cual naciste, porque si haces bien tu trabajo, a Dios le puede placer colocarte como príncipe de una nación.

Conclusión

Jesús nos llamó para ser factor de cambio en nuestra sociedad; no podemos seguir la corriente de este mundo, viendo que las cosas no marchan bien y quedándonos de brazos cruzados; salgamos de la zona de comodidad, sirvamos a Jesús con pasión sabiendo que todo lo que emprendamos prosperará, es decir, todo lo que vendrá será mayor, porque es el mismo Dios quién nos acompaña.

Llamado y ministración

Si aún no te convences de tu identidad como hijo de Dios, este es el momento para que decidas entregarle tu vida y pedirle que transforme tu pensamiento a fin de recibir mayores cosas de las que puedas imaginar. Él te ha buscado desde siempre porque te ama y no descansará hasta que te convenzas de Su amor.

Intercesión

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”. Isaías 60:1 (RVR60)

Padre, intercedemos porque nuestros hijos y familiares reciban Tu luz, para que Tu gloria se manifieste a través de sus ideas y emprendimientos que puedan cambiar al mundo.

Ofrendas

“Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad”. 1 Crónicas 16:29 (RVR60)

Honremos al Señor con nuestras ofrendas, presentémonos delante de Su majestad con las manos llenas de regalos que le agradarán y lo motivarán a compartirnos su infinita creatividad.

Fe, gloria y agradecimiento

Del 22 al 28 de Enero de 2017

Idea central

Si bien en agradecimiento servimos a Dios y somos sus instrumentos, no olvidemos que la gloria le pertenece, testificando así recibiremos nuevos milagros.

Introducción

Antes de que suceda un milagro, primero tienes que verlo realizado en tu corazón, esto es fe, y es que Dios no puede concederle la petición a alguien que siempre dude. Una vez que palpes tu milagro, no te olvides de darle la gloria a Dios, porque si no lo haces corres el riesgo de perderlo todo y ser zarandeado por el enemigo. Teniendo la fe necesaria y dándole el lugar de honor a Dios como es debido, sólo te queda tener un corazón agradecido para con Él, y no hay mayor manera de darle las gracias a Dios por todo lo que hace a nuestro favor, que, sirviéndole.

Ceguera espiritual

“Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto, y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró. Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece”. Juan 9:35-41 (RVR60)

Jesús se encontró con dos tipos de ciegos y concluyó que no hay peor ciego que el que no quiere ver por falta de fe; hoy en día en muchas congregaciones hay personas, que al igual que los fariseos, suponen ser una piedra de tropiezo para los nuevos creyentes en lugar de cumplir su llamado, esto es, de ser colaboradores al servicio de Dios. Jesús tuvo que confrontar al ciego y preguntarle si creía en Él; hoy en día, Jesús nos hace la misma pregunta.

La gloria es de Dios

“Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas”. Isaías 42:8 (RVR60)

El mejor gesto de agradecimiento a Dios es nuestro servicio; muchos empiezan sirviendo con excelencia, pero luego que vienen las tribulaciones lo abandonan todo, olvidando lo que Dios hizo por ellos. Si adoras a Dios aún a pesar de los momentos de dificultad, tu victoria viene en camino, y llegada la misma no olvides lo que Dios le recalcó al Profeta Isaías, es decir, toda la gloria le pertenece.

Mantén tu milagro

“Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor”. Juan 5:14 (RVR60)

Luego que Jesús sanó al hombre paralítico de Betesda, se encontró con Él en el templo y le dijo que está muy bien que haya recibido la sanidad, pero más importante aún es que no vuelva a cometer el mismo error que lo llevó a ese estado, no vaya a ser que luego termine peor. Si fuiste sanado y en agradecimiento le sirves a Dios, no lo dejes todo por volver al mundo, mantén tu milagro, sabiendo que el agradecimiento prepara el terreno para recibir otros milagros.

Conclusión

Cuando caminas con fe, creyendo a Dios siempre por un milagro, y luego que lo recibes testificas públicamente lo que Dios ha hecho por ti, no sólo con palabras sino también a través de tu servicio, estarás diciéndole a Dios cuán agradecido estás y serás el candidato ideal para recibir otro milagro.

Llamado y ministración

No hay padre en el mundo que brinde mejor dádiva a sus hijos que nuestro Padre celestial. Jesús llama a tu puerta con abundantes regalos para tu vida. Ábrele y descubrirás una nueva dimensión de generosidad. No solo experimentarás la abundancia para recibir sino el deseo de compartir sin medida en agradecimiento.

Intercesión

“Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso”. Proverbios 31:9 (RVR60)

Padre, te pedimos por quienes están pasando aflicción económica, para que seamos instrumentos de bendición. Danos un corazón agradecido y generoso y muéstranos a las personas a quienes podemos bendecir con lo que podemos compartirles.

Ofrendas

“Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda”. Génesis 4:4 (RVR60)

Dios debe ser el primero en experimentar nuestra generosidad por todo lo que nos ha dado, no porque lo necesite sino porque merece toda nuestra honra. Aprendamos a ofrendar con excelencia y agrademos al Señor tal como Abel lo hizo.

Haciendo las obras de Jesús

Del 29 de Enero al 04 de Febrero de 2017

Idea central

Debemos accionar por medio de la Palabra de Dios para que Su poder se manifieste y traiga salvación a quiénes nos rodean, así haremos las obras de Jesús.

Introducción

Pocas personas están conscientes de la magnitud del poder que han recibido sólo por creer en el Señor Jesús; Él mismo nos prometió que basta con confiar en su persona para lograr hacer las mismas cosas que Él hizo y mayores aún expresó. En pocas palabras, si Jesús sanó a los enfermos sin importar su condición, nosotros también lo haremos; Si Jesús resucitó a los muertos, nosotros también lo haremos. Es el anhelo de Dios que nosotros continuemos la obra que Jesús inició, razón por la cual nos dejó al Espíritu Santo.

Dios trabaja en equipo

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre”. Juan 14:12 (RVR60)

“Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado”. Marcos 16:14 (RVR60)

Jesús por si sólo puede sanar una nación entera, pero ha determinado hacerlo por medio de nosotros, los hijos de Dios, y para poder ser buenos colaboradores de esta gran obra debemos estar conscientes de la autoridad que hemos recibido. Muchas veces vemos los milagros, pero no terminamos de creer, y esta dureza de corazón es lo que Jesús reprochó a sus discípulos .

Salvos, no condenados

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado”. Marcos 16:15-16 (RVR60)

Hay gente que ha obrado tan mal, que al recibir a Cristo no terminan de creer que verdaderamente han sido perdonados. Si hay algo que debe indicar que somos de Dios son las señales de Jesús manifestadas en quiénes nos rodean, primeramente, los miembros de nuestra familia. El hecho de ser salvos no significa que no volvamos a cometer errores y generar problemas, pero tengamos claro que de ahora en adelante debemos permitir que sea el Espíritu Santo quién medie para solventarlos.

Las señales de Jesús nos siguen

“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Marcos 16:17-18 (RVR60)

Nuestras manos son las manos de Jesús, Él mismo nos ha dado la autoridad de colocarlas sobre los enfermos para que sanen, asimismo, nos ha dado autoridad en su nombre de echar fuera todo espíritu inmundo. El trabajo más difícil lo hace Dios, lo único que tenemos que hacer nosotros es accionar por medio de la Palabra de Dios para que Su poder se manifieste y traiga salvación a quiénes nos rodean.

Conclusión

Al recibir a Cristo en nuestro corazón, recibimos poder y autoridad de Dios para continuar haciendo en la tierra, las mismas obras que Jesús hizo, trabajemos pues en unidad con el Espíritu Santo, sin permitir jamás que el enemigo nos recuerde nuestro pasado, si así lo hacemos, las señales de Jesús nos seguirán y podremos obrar en Su Nombre en sanidades, maravillas y prodigios.

Llamado y ministración

Jesús te llama para que seas parte de Su equipo, ¡no lo rechaces!, porque no encontrarás aliado más amoroso y efectivo en Su labor que Él. Cuando le entregues tu vida, te enseñará a disfrutar del trabajo en conjunto.

Intercesión

“Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”. Filipenses 2:2-3 (RVR60)

Padre, intercedemos porque aprendamos a trabajar unánimes, como si fuéramos un solo cuerpo que busca el mismo objetivo: llevar Tu mensaje de salvación a todo el mundo.

Ofrendas

“Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda”. Éxodo 25:2 (RVR60)

La instrucción es clara, nuestro Padre indica que tomemos ofrenda para Él. Honrémoslo con nuestros bienes y unidos, como Sus hijos recibiremos los beneficios de un Padre amoroso que nos cuida.