Discípulos sabios y entendidos

Apóstol Rogelio Mora

La santidad se traduce en obediencia, seamos pues líderes sabios y entendidos, tomando decisiones correctas en consenso con nuestras autoridades y en atención al bienestar de nuestros discípulos.

Debemos hacer énfasis en las cosas que son importantes en el liderazgo tal como la santidad y la obediencia; cuando alguien obedece a Dios, Él se le manifiesta con poder. Un líder sabio y entendido es aquel que tiene por norma la obediencia, tomando decisiones correctas en consenso con sus autoridades y manteniéndose enfocado en el propósito para el cual Dios le llamó. Estamos en un momento crucial en el cual nuestras decisiones afectarán no sólo nuestras vidas sino también las de nuestros discípulos. Una decisión tan trascendental como, por ejemplo, emigrar hacia otra nación, no puede tomarse en forma apresurada ni a la ligera, debe ser cónsona primeramente con el propósito de Dios para nuestra vida.

No evites cumplir tus responsabilidades 1. Es una decisión personal el cumplir o no nuestras responsabilidades, y el juntarnos o no con quiénes maquinan el mal, ambas decisiones nos pueden llevar a la vida o a la muerte, a la grandeza o al fracaso, dependiendo lo que elijamos. Puede ser que hoy estés en un puesto de honor y mañana perderlo todo producto de una mala decisión. Quiénes obedecen a sus autoridades no serán castigados y encontrarán siempre el momento y la forma de hacer lo correcto por encima de todo. No tomes decisiones en apuros, corres el riesgo de irte por el camino equivocado, con todo Dios aún en situaciones extremas nos brindará siempre una salida.

Si cambiamos nuestra manera de pensar, cambiaremos nuestra manera de vivir 2. ¿Cómo podremos tomar buenas decisiones? Renovándonos a diario a través de la Palabra de Dios; una persona que llega a Cristo no puede pensar y actuar como antes, al hacerlo es síntoma que no se está renovando. Sólo en intimidad con el Espíritu Santo podremos comprobar qué es lo que Dios quiere para nuestra vida y la de nuestros discípulos, y ésta es una gran responsabilidad, después de todo, las cosas se levantan o se caen por el líder.

Al desobedecer corres el riesgo de ser desechado por Dios. Dios llamó a Saúl para ser Rey de Israel, de hecho, el Profeta Samuel lo ungió como tal; en una ocasión, Dios le mandó que destruyera completamente al pueblo de Amalec 3, pero en lugar de ello perdonó a su rey y a lo mejor de su ganado lo cual hizo que Dios afirmara: “me pesa haber puesto por rey a Saúl”; cuando se trata de la voluntad de Dios tengamos en cuenta que la misma es perfecta y en ningún momento permisiva; es lo mismo desobedecer que obedecer a nuestra manera, haciendo las cosas como mejor nos parezca, tal como lo hizo Saúl. Hay quiénes no cambian por más oportunidades que se les dé, y es que no han sido renovados en su mente, en su manera de pensar. Si no nos renovamos podremos tomar decisiones alocadas y engañarnos a nosotros mismos pensando que estamos actuando bien.

La obediencia está revestida de poder. Debemos prestarle atención a Dios y a lo que nos dice en Su Palabra, esto trae consecuencias poderosas para nuestra vida. Desobedecer a Dios, es decir, ser rebeldes, es tan grave como practicar la adivinación 4 o la hechicería; a pesar que somos reyes y sacerdotes, si rechazamos la Palabra de Dios seremos desechados. Después de esta clara desobediencia de Saúl y ante su prácticamente nulo entendimiento de lo que había hecho, ya que se consideraba sabio en su propia opinión, nunca más volvió a ver al profeta Samuel y su reinado ya estaba siendo transferido paulatinamente a David, quien le sucedería en el trono tras su futura trágica muerte.

Hay decisiones en la vida que pueden hacernos perder todo, no sólo nuestra herencia material sino más aún, nuestra herencia espiritual, centrada en nuestros discípulos. Antes de tomar una decisión, evaluemos el impacto que tendrá en nosotros y en quiénes nos rodean; procuremos rodearnos de personas sabias y entendidas que nos puedan brindar consejos oportunos y nunca olvidemos que los principios que Dios establece en Su Palabra están por encima de todo

Citas:

1 Eclesiastés 8:3-6 (NTV): No trates de evitar cumplir con tu deber ni te juntes con los que conspiran maldad, porque el rey puede hacer lo que se le antoje. Sus órdenes tienen el respaldo de su gran poder. Nadie puede oponerse ni cuestionarlas. Quienes lo obedezcan no serán castigados. Los sabios encontrarán el momento y la forma de hacer lo correcto, pues hay un tiempo y un modo para cada cosa, incluso cuando uno está en apuros.

2 Romanos 12:2-3 (TLA): Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto. Dios en su bondad me nombró apóstol, y por eso les pido que no se crean mejores de lo que realmente son. Más bien, véanse ustedes mismos según la capacidad que Dios les ha dado como seguidores de Cristo.

3 1 Samuel 15:3 (RVR60): Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.

4 1 Samuel 15:23 (RVR60): Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

Vete y no peques más

Del 01 al 07 de Octubre de 2017

Idea central

Dejando a un lado el pecado, el afán y la ansiedad, podremos llevar una vida plena, en la que orar y agradecer a Dios sea nuestro principal hábito de vida.

Introducción

Uno puede escapar de muchas cosas que le hieren, de un trabajo odioso, de un clima al que no se adapta, de alguien que quiere hacerle daño, pero nadie puede escapar de su propio cuerpo. Si tomamos decisiones que continuamente están hiriéndonos o que perjudican nuestra salud, los demás aspectos de nuestra vida serán afectados: corazón, mente, espíritu, entre otros. A veces le pedimos a Dios por una sanidad, pero en realidad lo que necesitamos es una disciplina, de tal manera que no volvamos a caer en los hábitos que originaron nuestra enfermedad.

No peques más

“Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor”. Juan 5:14 (RVR60)

Cuando el paralítico de Betesda fue sanado de su condición, Jesús le indicó que se cuidara de no pecar más de lo contrario le vendría algo peor; de manera similar sucede con nuestro cuerpo; puede que tengas problemas del corazón por ingerir con frecuencia comida chatarra y eventualmente sufrir un infarto, y si Dios te concede el milagro creativo de otorgarte un corazón nuevo, ese milagro se puede perder en el tiempo, si no cambias tus hábitos alimenticios.

Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo

“Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”. Juan 8:10-11 (RVR60)

¡Cuán importante es vivir en santidad! Consideremos el hecho que nuestro cuerpo es morada del Espíritu Santo y que, al fornicar, por ejemplo, lo estamos irrespetando sobremanera, más, sin embargo, Jesús está dispuesto a perdonar nuestros pecados y darnos una segunda oportunidad, tal como lo hizo con la mujer sorprendida en adulterio.

Oración, ruego y acción de gracias

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. Filipenses 4:6 (RVR60)

Con el afán no ganamos nada, antes bien, sólo daños colaterales a nuestro cuerpo, mente y corazón. Si algo nos angustia, si algo nos quita el sueño, lo mejor que podemos hacer es presentarlo al Señor en oración, dándole gracias por lo que hará. Si vas a Jesús buscando paz y sanidad la encontrarás, pero ten en cuenta que es necesario que cambies tus hábitos de vida, no se refiere sólo con lo que alimentas tu cuerpo sino también a tu espíritu.

Conclusión

Así como la enfermedad causa muerte a nuestro cuerpo, así también el pecado causa muerte a nuestro espíritu, debemos renovar a diario nuestra mente y corazón, dejando a un lado los malos hábitos, las malas conductas, las malas palabras, el afán, la ansiedad y todo aquello que nos contamina y nos debilita física y espiritualmente.

Llamado y ministración

Si te sientes débil frente a las tentaciones, acércate a Jesús y te enseñará lo que debes hacer. El pecado no es más fuerte que Su amor y deseo de bendecirnos, así que junto a Él tienes la batalla ganada. Si en el pasado has caído en tentación, Dios te da una nueva oportunidad si le permites renovar tu corazón.

Intercesión

“Como ciudad derribada y sin muro, es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”. Proverbios 25:28 (RVR60)

Señor, intercedemos porque nos auxilies en momentos de tentación, y no seamos vulnerables como ciudad sin muros. Ayúdanos a buscar la santidad de pensamiento y de acción.

Ofrendas

“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos”. Malaquías 3:10-11 (RVR60)

No caigamos en la tentación de pensar que la ofrenda y el diezmo no son importantes para Dios, ya que Él claramente expresa que debemos llevarlos a Su casa. Incluso nos reta a que si lo hacemos, Él abrirá las ventanas de los cielos y reprenderá al devorador.

Lo más valioso

Del 08 al 14 de Octubre de 2017

Idea central

Cada día de tu vida puedes asumir una actitud de sí, de fe, pero debes escoger, en ti está la fuerza de voluntad, así que atrévete, ya tienes lo más valioso para lograrlo, Jesús.

Introducción

No podemos aceptar menos de lo que Dios ha prometido. Si Dios ha prometido sanarnos y bendecirnos hasta que sobreabunde, no podemos aceptar menos que eso; debemos aferrarnos a lo que Dios ha prometido y no limitarlo porque si nos ha dado lo más valioso que es Jesús, junto con Él nos dará todo lo demás por añadidura. Sólo permaneciendo aferrados a las promesas de Dios podremos arrebatar de las manos de Jesús, un milagro.

Si Dios es por nosotros

“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”. Romanos 8:31 (RVR60)

Dios no ha perdido el control ni lo perderá, a pesar de lo que nuestros sentidos nos puedan indicar, así que vivamos sin temor porque nadie podrá hacernos frente mientras tengamos al Espíritu Santo de nuestro lado.

Lo más valioso es Jesús

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”. Romanos 8:32 (RVR60)

El Padre no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a una muerte dolorosa en una cruz para que, con su sufrimiento, todos nosotros fuésemos sanados; en la cruz tuvo lugar un intercambio divino: éramos nosotros quiénes debíamos estar crucificados por nuestros pecados, pero hemos sido redimidos por la sangre del Cordero. Jesús es la llave de un sinfín de puertas de bendición que podremos abrir a lo largo de nuestra vida.

Todas las promesas en Jesús son Sí y Amén

“Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; más ha sido Sí en él; porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”. 2 Corintios 1:19-20 (TLA)

En medio de cualquier tribulación, seremos exaltados, bendecidos y librados por el Señor porque así lo ha prometido, y todo lo que promete lo cumple ya que en Él no hay mudanza ni sombra de variación, es el mismo ayer, hoy y siempre. Seamos radicales, si Jesús ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia, vayamos tras ella.

Conclusión

El Hijo de Dios no vino con un sí y un no, sino que con un sí al destino de tu vida como líder, como creyente. Cada día de tu vida puedes asumir una actitud de sí, de fe, pero debes escoger, en ti está la fuerza de voluntad para lograrlo. La fe no niega los problemas, sino que ve el potencial en ellos. Se trata de ver un desafío, un problema que por gracia y poder del Espíritu Santo se convierte en una posibilidad. Si tenemos lo más valioso que es Jesús, cualquier problema se convierte en una oportunidad de éxito.

Llamado y ministración

Todos hemos experimentado lo difícil que es tener la fuerza de voluntad necesaria para alejarnos de lo que constituye una tentación. El Señor quiere ayudarnos, Él no nos deja solos, sino que busca apoyarnos en todo momento. Acércate a Jesús, quien se hizo humano y sabe a lo que nos enfrentamos. Entrégale tu voluntad y te ayudará a fortalecerla.

Intercesión

“Nos diste plena autoridad sobre todo lo que hiciste; nos diste dominio sobre toda tu creación”. Salmos 8:6 (TLA)

Padre, gracias por darnos plena autoridad sobre todo lo creado y por darnos poder para dominar. Te pedimos por quienes se sienten débiles frente al mundo, para que Tú los fortalezcas y se convenzan de que tienen la capacidad de superar cualquier situación.

Ofrendas

“Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo”. 1 Timoteo 5:8 (RVR60)

Es muy importante que el hombre provea para su casa. Hacerlo revela liderazgo, carácter y dominio. Agrada a Dios con tus bienes y Él se encargará de bendecirte para que puedas proveerle a tu familia.

Sanidad divina

Del 15 al 21 de Octubre de 2017

Idea central

Cualquier espíritu de enfermedad lo podemos echar fuera en el nombre de Jesús, y esta sanidad divina constituye el canal ideal para que muchos conozcan de Cristo.

Introducción

Cuando arrecia la crisis es cuando más oportunidades hay de surgir y tener éxito; ante la ausencia de medicamentos, lo cual es una realidad, estamos en el momento más indicado para predicar el Evangelio y declarar sanidad sobre los enfermos.

Sanidades, señales y prodigios de Jesús

“Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús”. Hechos 4:29-30 (RVR60)

Hay amenazas externas que afectan a la Iglesia del Señor, ante ellas debemos predicar el Evangelio con sabiduría y pasión, haciendo de esta manera la voluntad de Dios. No sólo de palabras sino del poder de Dios manifestado a través de los milagros, podremos hacer frente a todo ataque del enemigo.

Llenos del Espíritu Santo

“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”. Hechos 4:31 (RVR60)

Debemos estar claros que los milagros se producen por voluntad del Padre y que a nosotros sólo nos corresponde declarar la Palabra; no tengamos temor de hacerlo, el Espíritu Santo está dispuesto a respaldar lo que Jesús hizo en la cruz del calvario, es decir, llevar nuestras enfermedades para que seamos curados. Busquemos ser de apoyo al Espíritu Santo, permitiendo que Él obre como quiera, llenando con Su poder a quiénes ya no tengan fuerzas para continuar.

Don de sanidad

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu”. 1 Corintios 12:8-9 (RVR60)

Muchos están desesperados en busca de una cura y en los hijos de Dios está el canal humanitario para recibirla; a cada uno de nosotros nos es dada una situación en la cual el Espíritu Santo se puede manifestar; alguien tiene que ser beneficiado del poder de Dios que está sobre nosotros para sanar.

Conclusión

Cuando predicamos el Evangelio, los dones del Espíritu Santo se manifiestan en forma de sanidades, maravillas y prodigios, seamos pues, aliados de Dios en este mundo llevando Su presencia a cada rincón de nuestra tierra, permitiendo que su sanidad divina marque un antes y un después en las personas, al hacerlo no sólo estaremos curando a un enfermo sino también salvando a sus familiares y amigos.

Llamado y ministración

Si por el miedo al rechazo o a que te critiquen te ha costado ser radical, hoy Dios te da la oportunidad de que te comprometas con Él y empieces una nueva vida. ¡No hay mejor camino que el Suyo!

Intercesión

“Dame tu ayuda y tu apoyo; enséñame a ser obediente, y así volveré a ser feliz”. Salmos 51:12 (TLA)

Señor, oramos para que ayudes a cada una de las personas a comprometerse contigo y descubrir el gozo de Tu salvación. Que puedan buscar apoyo dentro de la Iglesia y que ellos puedan servir de apoyo a la gente que lo necesita.

Ofrendas

“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo 6:33 (RVR60)

Busquemos primero a Dios y Su justicia porque Él nos añadirá cuanto necesitamos y soñamos. Demostrémosle que realmente le damos el primer lugar, dándole lo mejor de nuestra cosecha.

El Dios de paz

Del 22 al 28 de Octubre de 2017

Idea central

Hay cosas en la vida que el dinero no puede comprar, tales como la paz, la cual Dios nos otorga gratuitamente al creer en su hijo Jesucristo, seamos obedientes a Su Palabra.

Introducción

La fe es necesaria para salir adelante y más en países con problemas económicos y sociales que pueden hacer tambalear la paz de cualquier mortal. La paz verdadera es aquella que sólo Dios nos da y es la que sobrepasa cualquier circunstancia, permitiendo estar firme ante la peor situación. Somos bienaventurados cuando hacemos la labor de pacificadores en nuestra nación, y a eso hemos sido llamados; sigamos pues al Dios cuya paz sobrepasa todo entendimiento siendo ejemplo a los demás.

Prosperados en todas las cosas

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. 3 Juan 1:2 (RVR60)

Hay quienes llegan a pensar que su enfermedad fue enviada por el mismo Dios y la aceptan como parte de un proceso de “purificación” pero veamos las cosas desde la perspectiva correcta: ¿Qué padre le daría a su hijo un cáncer para darle una lección? Si es el propósito de Dios que seamos prosperados en todas las cosas y tengamos salud, es imposible que nuestras enfermedades sean enviadas de la mano de Jesús.

En la obediencia está la victoria

“Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros”. Romanos 16:19-20 (RVR60)

Nuestra obediencia viene a ser notoria a todos cuando nos sujetamos a nuestras autoridades, y precisamente en dicha actitud seremos exaltados por Dios. No es el propósito de Dios que vivamos en miseria y en enfermedad, sino que estas necesidades y el padre de las mismas, esto es, el diablo, estén bajo nuestros pies. El Dios de paz es quién aplastará a Satanás bajo nuestros pies.

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?

“¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”. 1 Corintios 15:55 (RVR60)

Jesús al morir en la cruz, descendió al infierno, donde libró una batalla con todos los demonios del mundo y los venció; en esa batalla, aplastó la cabeza del diablo y al verlo los demonios, retrocedieron, para posteriormente Jesús resucitar; si Jesús venció la muerte, también podrá vencer cualquier enfermedad que haya en nuestro cuerpo y cualquiera circunstancia que nos esté quitando la paz, sólo debemos creer y clamar a Él.

Conclusión

Jesucristo dijo que en el mundo tendríamos aflicción pero que confiáramos en Él, que ha vencido al mundo a través de su muerte y resurrección. Si tenemos a Cristo en nuestro corazón, tenemos acceso a la paz que sobrepasa todo entendimiento. Mientras muchos viven en angustia y toman decisiones apresuradas de partir de nuestra nación, seamos ejemplo; mantengamos nuestra vida de santidad y obediencia, y la paz de Jesús será acogida en cada hogar donde entremos.

Llamado y ministración

Dios quiere que seamos ejemplo para otros. Examina tu vida, y confiésale a Dios en qué áreas has fallado. Pídele que te ayude a verte siempre bien, que te enseñe a hablar y actuar como Jesús lo hizo. Entrégale tu vida y Él te guiará.

Intercesión

“Camina en su integridad el justo; sus hijos son dichosos después de él”. Proverbios 20:7 (RVR60)

Padre, deseamos ser ejemplo para quienes nos rodean. Ayúdanos a caminar en integridad y a enseñar no solo con nuestras palabras sino con nuestras acciones, justas, dignas de imitar.

Ofrendas

“Deben amar a los demás, así como Cristo nos amó y murió por nosotros. Para Dios, la muerte de Cristo es como el delicado aroma de una ofrenda”. Efesios 5:2 (TLA)

Jesús fue la mejor ofrenda, y nos dio ejemplo. Se entregó puro y sin mancha, y lo hizo por amor a ti. ¿Cómo no ser agradecidos con Él? Aprendamos a darle lo mejor siempre.

Preciosas y grandísimas promesas

Del 29 de Octubre al 04 de Noviembre de 2017

Idea central

Salvación, perdón y sanidad, son preciosas y grandísimas promesas a las cuales tenemos acceso por creer en Jesús y ser obedientes a Su Palabra.

Introducción

Cuando tienes a Cristo en tu corazón no necesitas más nada para salir adelante, en Él está toda la plenitud; si algo te falta en la vida, en Cristo lo encuentras. No es una relación legítima vivir con alguien en forma desordenada, practicar el adulterio o la homosexualidad; Dios te ha dado el poder de ir más allá, superar estos obstáculos y tener una vida plena conforme a Su propósito y nos da una garantía por escrito a través de las preciosas y grandísimas promesas reflejadas en Su Palabra.

Nada me faltará

“Jehová es mi pastor; nada me faltará”. Salmos 23:1 (RVR60)

Dios nos ha dado el poder de alcanzar lo que necesitamos y mantenernos firmes en Su camino; hay quiénes no se casan por temor a divorciarse, otros no emprenden un viaje pensando que tendrán un accidente y otros más no emprenden un negocio por pensar que terminarán en la bancarrota. Cristo es pleno, en Él abunda la plenitud de Dios; y es que, si Jehová es nuestro Pastor, nada nos faltará.

Grandes y preciosas promesas

“Y debido a su gloria y excelencia, nos ha dado grandes y preciosas promesas. Estas promesas hacen posible que ustedes participen de la naturaleza divina y escapen de la corrupción del mundo, causada por los deseos humanos”. 2 Pedro 1:4 (NTV)

Podemos vivir como Dios quiere; podemos vencer la tentación porque tenemos a Cristo en el corazón; podemos superar todo obstáculo que el enemigo nos coloque y la garantía de ello está en las preciosas y grandísimas promesas que Jesús nos ha dejado. Hay promesas de bendición y abundancia: si dejas algo por el Reino de Dios, se te devolverá cien veces multiplicado; hay promesas de sanidad: si alguno está enfermo, ungiéndole con aceite y orando por él quedará sano; hay promesas para nuestra familia: si creemos en Jesucristo, será salva.

Venciendo nuestra naturaleza pecaminosa

“Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones, envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos. Permítanme repetirles lo que les dije antes: cualquiera que lleve esa clase de vida no heredará el reino de Dios”. Gálatas 5:19-21 (TLA)

Ninguna persona carnal recibe las promesas de Cristo; no podemos andar con chismes, ni con resentimientos, debemos por encima de nuestras debilidades, escapar de la corrupción del mundo, porque el final del mismo será la muerte. Somos llamados a vivir en el Espíritu y manifestar a los demás, amor genuino, lo cual se traduce en vivir una vida plena y abundante. Es difícil vivir con alguien que no tenga tú mismo sentir, lo mismo aplica con Dios, vas a entender cuánto Dios te ama sólo cuando seas partícipe de Su naturaleza.

Conclusión

¿Cuál es la vida que deseamos? ¿Una vida plena o una vida a medias? Si queremos sacar el máximo potencial de la vida, en Cristo tenemos todo lo necesario para lograrlo. Si somos obedientes a los principios establecidos en Su Palabra, tendremos acceso a las promesas que en ella se establece; tengamos presente que las promesas de Dios son condicionales, es decir, para recibir la bendición, debemos satisfacer las condiciones que nos ha puesto, si hacemos nuestra parte, Él sin duda hará la suya.

Llamado y ministración

Dios desea que vivamos en plenitud, pero nosotros decidimos lograrlo si lo escogemos como prioridad. Entrégale hoy tu corazón al Señor. Verás que sólo Él te puede llenar con Su amor.

Intercesión

“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”. Romanos 15:13 (RVR60)

Señor, te pedimos que nos llenos con tu Espíritu Santo para que alcancemos la plenitud del gozo y de la esperanza, fortalecidos en nuestra fe, convencidos de Tu amor.

Ofrendas

“Jehová te oiga en el día de conflicto; el nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envíe ayuda desde el santuario, y desde Sion te sostenga. Haga memoria de todas tus ofrendas, y acepte tu holocausto”. Salmos 20:1-3 (RVR60)

Ofrendar al Señor es parte del gozo y de la plenitud en el proceso de alcanzar la santidad. Es un acto de obediencia que Él recuerda porque le agrada, por lo que habla bien de ti, especialmente en el día del conflicto.